Energía Eléctrica y Coronavirus en Colombia

Simplemente varios pensamientos en voz alta, y… definitivamente estamos teniendo una gran oportunidad.

 

Algo de lo que podemos visualizar en nuestro país con la llegada de las medidas de cuarentena obligatoria y que no han podido ser más acertadas, es la temporada en que se están desarrollando estos eventos. Estamos entrando en la temporada de lluvias con lo cual se acrecentarán las enfermedades respiratorias, pero por otro lado que es el que nos compete, somos un país con una matriz energética que se apoya en muy alto porcentaje en la generación hidráulica.

El aumento de consumo eléctrico por efectos del teletrabajo, educación virtual de nuestros hijos y webinars de última hora por la cancelación de los eventos presenciales, ratos de ocio viendo películas por internet en una habitación, noticieros en otra y escuchando la radio bien sea por internet o través de esos cajones plásticos de color negro que teníamos en uno de los muebles en la sala, y que también hemos descubierto que teníamos junto a una de las paredes de ese recinto y que antes solo usábamos en las noches para ver el noticiero y que antes usábamos por 3 horas y ahora pasa más de 15 horas del día encendido, se suman a la gran cantidad de familias que no tienen solamente sus celulares, y ahora todos los demás dispositivos electrónicos como computadoras, tablets, laptops, videojuegos entre otros, están siendo usando en el día a día, hacen que aumente en gran medida la demanda eléctrica a las empresas generadoras. Esta demanda de energía no han sido blanco de noticias, de tal suerte que ésta época aparentemente ha sido la mejor para quedarnos en casa.

Diferente podría ser si las medidas tienen que ser extendidas o repetidas en la temporada de verano en la cual los embalses, y el posible extremo fenómeno del niño de estos próximos años recrudecería nuestra situación. Tendremos que pensar que en ese posible estado además de una nueva cuarentena nos veríamos en la necesidad de someternos también a racionar no solamente el consumo de los alimentos perecederos, sino también el consumo de energía eléctrica en un grado alto de obligación.

Desde hace un par de años hemos estado explorando posibles proyectos fotovoltaicos y de medidas de ahorro energético en las diferentes industrias, y aunque temporadas de mucha información sobre el riesgo de la estabilidad en el suministro energético no solamente en nuestro país, sino en el mundo, no terminan de hacer mella en el cambio de mentalidad de los procesos financieros de las empresas y sus proyectos «futuros». Las escuelas de negocios y finanzas definitivamente han hecho su trabajo no solamente de «educar» si no también el de grabar en piedra que los rendimientos financieros son el todo y pueden con todo.

Mientras los rendimientos financieros de nuestra actividad económica den para pagar todas nuestras necesidades y sigan generando las utilidades que nos hemos puesto como meta mínima… pues todo estará muy bien. Las buenas prácticas de gerencia de mantenimiento y de proyectos en donde se evaluaba la calidad versus costo y eficiencia han quedado atrás con todas las prácticas financieras actuales haciendo que los Riesgos «futuros» se hayan minimizado y eliminado de muchas de esas ecuaciones financieras tangibles y me refiero con tangibles a los proyectos que se debieron haber implementado y convertido en activos. Al momento de evaluar ese bombardeo de antiguas noticias en donde nos mostraban cómo ya no vamos a tener prontamente el abastecimiento de energía desde el proyecto Hidroituango, o como los fenómenos del niño y de la niña serán cada vez más extremos, o como las reservas de gas que hasta hace pocos meses de las noticias llegaban a 7 años promedio y que hace pocas semanas tenían solo 1 año de reservas (desapareciendo 6 años de reserva gracias al lobby de las grandes empresas petroleras que quiere a toda costa implementar el Fracking. ¿¿¿¿Cómo se esfumaron 6 años de reservas????… Así funciona éste mundo y la manipulación mediática), continuemos… El costo de producción de la energía eléctrica convencional (Hidráulica y Térmica) cada vez será más alto, la extensión de cobro tarifario por segmentos de tiempo a mayor cantidad de empresas y segmentos de población están a puertas, y ahora las finanzas de las empresas que no se prepararon serán azotadas! !y vaya, en qué época!

Las tecnologías y sistemas fotovoltaicos han sido relegados a ocupar gran parte de los «futuros» y en su corto momento tendrán que ser reevaluadas a cualquier costo, porque ya no hay tiempo. El riesgo ya está a un paso y sus costos se reflejarán en que nosotros, las empresas que desarrollamos grandes, medianos y pequeños proyectos no daremos abasto, ahora el tema será la confiabilidad de la prestación y suministro del servicio eléctrico, la estabilidad y continuidad de la cadena de producción y/o servicios, la eliminación de problemas asociados a la demanda energética de las empresas y sus costos cada vez más altos.

Todavía no será fácilmente manejable pero ya llega el momento de que las personas especializadas en temas de gerencia de mantenimiento, operación y análisis de eficiencia versus costo y calidad, sean tenidos en cuenta por aquellos que los relegaron a solo recibir lo que se les entregaba a menor costo y durabilidad porque las finanzas aguantan todo.

Upsss! Creo que lo que estaba pensando era en blanco y negro???

 

Gran abrazo!

 

Erick Giovanni Muñoz Forero / Gerente de proyectos industriales, energéticos y hospitalarios / TYPGA s.a.s

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